El decreto de gasto revela una prioridad incómoda: la oficina del gobernador absorbe $248.3 millones, en contraste con $116.9 millones para Deporte y $35.6 millones para Mujeres. En la calle, ligas, maestras y colectivas piden lo obvio: prevención, espacios y atención directa, no más burocracia.
La señal presupuestal es clara: más recursos a la administración política que a políticas de impacto inmediato. El reparto manda un mensaje a colonias y refugios: la oficina pesa más que la cancha y el centro de justicia. Si la narrativa oficial es “orientación a resultados”, esos resultados deben verse en agua, deporte, refugios, empleo y calles medibles por colonia, no en partidas de escritorio.
El contraste también pega en territorio: La Laguna opera con $21.9 millones en su despacho regional mientras la oficina central concentra diez veces más. Y, aunque Economía y Desarrollo Rural suman $221.0 y $228.6 millones, falta el desglose por región y un tablero trimestral verificable por ciudadanía.
Si el despacho vale más que el deporte y que la protección de mujeres, la prioridad no es la gente: es el control. ¿qué obra, programa o servicio concreto verás en tu colonia derivado de estas partidas… y cuándo?














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