En la ciudad de Torreón, el Centro de Justicia Municipal de Torreón (CJM) junto con la Dirección General de Transporte Público de Torreón aplicaron una primera etapa de 12 pruebas toxicológicas a conductores de taxi, todas con resultado negativo.
La directora del CJM, Martha Esther Rodríguez Romero, detalló que esta medida forma parte integral del eje “Seguridad y Orden” impulsado por el municipio, y que los antidoping pasarán a ser un requisito permanente para la obtención o renovación del permiso de operador de transporte público.
El dato cobra importancia para todo Coahuila porque el transporte público es canal de movilidad y convivencia diaria; si Torreón establece controles efectivos, esto marca un precedente para otros municipios que enfrentan abusos, incidentes o conductas de riesgo en unidades públicas. El municipio debe acompañar estos filtros con seguimiento, sanciones claras y evaluación de los efectos. ¿Lograrán que el programa sea norma y no solo una medida coyuntural?
Una ciudad más segura comienza por reglas claras y supervisión real. Pero detectar conductas no basta: hay que sostenerlas con transparencia, auditoría y participación ciudadana. ¿Queremos un Coahuila donde los taxis sean rutas de confianza o solo otro espacio de riesgo tolerado?














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