En Saltillo, una reunión entre el delegado federal de Bienestar en Coahuila, Américo Villarreal Santiago, y la presidenta de la Federación de Cámaras de Comercio (FECANACO), Alhira Reséndiz, consolidó la coordinación entre gobierno y sector empresarial. El encuentro buscó acercar los programas sociales a las familias trabajadoras de la Región Centro, con la meta de ampliar cobertura y generar mayor impacto local.
Primero, Villarreal Santiago subrayó que los programas federales están diseñados para aliviar desigualdades y requieren aliados que conozcan de cerca la realidad de los comercios y sus empleados. Después, Reséndiz destacó que las cámaras de comercio pueden funcionar como puente directo para que más familias accedan a apoyos de manera ágil y transparente. Hasta ahora se ha comprobado que ya existe un calendario de trabajo conjunto; todavía no está claro si este modelo se replicará en otras regiones de Coahuila.
El contraste es claro: mientras el sector privado enfrenta retos de competitividad y empleo, el gobierno federal ofrece apoyos sociales como red de seguridad. La alianza plantea que, en lugar de operar por separado, ambas partes colaboren para dar certidumbre a las familias trabajadoras, en particular en tiempos de inflación y ajustes económicos.
El encuentro entre Américo Villarreal y Alhira Reséndiz muestra que el diálogo entre gobierno y empresarios es posible cuando el objetivo son las familias. El reto ahora será traducir la fotografía y los acuerdos en beneficios tangibles y medibles en cada municipio.














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