Shopping cart

Coahuila 360 Sitio web de noticias y medios de comunicación

Monclova

El 8 de diciembre de 2025, en Monclova, una mujer de 35 años falleció dentro de un automóvil mientras era trasladada al IMSS por un malestar; el hecho ocurrió sobre avenida López Mateos, frente a Xochipilli I. Autoridades municipales atendieron primero y la AIC realizó diligencias: sin signos de violencia y con causa definitiva por necropsia. El caso, por duro que sea, deja un mensaje útil y concreto: en una urgencia real, el IMSS señala que puedes acudir al hospital más cercano y ser valorado en TRIAGE (prioridad por gravedad, no por orden de llegada); y si alguien se agrava o deja de responder, lo más importante es pedir apoyo inmediato y dar ubicación precisa al sistema de emergencias.

No hay manera “correcta” de vivir un susto médico: hay familias que actúan con lo que tienen a la mano. En este caso, la información pública apunta a un deceso repentino durante el traslado, sin indicios de violencia, y con una determinación final pendiente de la necropsia. Eso obliga a la prudencia: cero especulación, cero culpas, solo hechos.

Lo que sí se puede hacer —y sirve para cualquiera— es entender el mapa. El IMSS define urgencia como un problema que pone en peligro vida, órgano o función y requiere atención inmediata; por eso, ante urgencia, permite acudir al hospital más cercano aunque no sea el “que te toca”. Al llegar, la clasificación TRIAGE organiza la atención por gravedad; incluso el propio IMSS explica que se maneja por niveles/colores con tiempos de atención estimados.

Y del lado ciudadano, hay reglas simples que salvan tiempo: si una persona está inconsciente, con dificultad severa para respirar, con dolor intenso de pecho, o con un deterioro rápido, no es “a ver si se le pasa”. Es pedir ayuda de inmediato y seguir indicaciones. Organismos como la American Heart Association y la Cruz Roja (en guías generales de primeros auxilios) insisten en ese punto: ante señales de emergencia, llamar al número local de emergencias y actuar con calma y datos claros.

La petición razonable para Monclova es: que haya una orientación pública, corta y entendible —en redes oficiales, centros de salud, escuelas y transporte— sobre qué señales son emergencia, a qué número llamar, qué datos dar (ubicación y qué pasa) y cómo se canaliza al hospital. Y que el sistema reporte, de forma periódica y clara, tiempos de respuesta y capacidad de atención, para que la gente sepa que pedir ayuda no es “aventarse al vacío”, sino activar una ruta real.
Hay noticias que no se escriben para “informar un dato”, sino para evitar que se repitan.
La pregunta que queda en el aire es dura, pero necesaria: ¿en Monclova pedir ayuda médica urgente es fácil… o es una carrera contra el tiempo sin mapa?

Comments are closed

Otras publicaciones

WP Twitter Auto Publish Powered By : XYZScripts.com