El Instituto Municipal de Planeación y Competitividad de Torreón presentó al Cabildo sus ejes para 2025: programas parciales de desarrollo urbano, procuración de fondos, un Plan de Acción para Vivienda Adecuada, Asequible y Sostenible y estudios de relocalización y educación tecnológica. La ciudad llega a este punto con casi 80 fraccionamientos autorizados en una década, 170 más en construcción y rezagos en servicios y áreas verdes que obligan a preguntarse si ahora sí se va a ordenar el crecimiento de La Laguna.
En comisiones del Cabildo, funcionarios del IMPLAN detallaron que 2025 se organizará alrededor de cuatro grandes frentes: actualizar y aplicar programas parciales de desarrollo urbano en zonas clave, abrir una línea sistemática de procuración de fondos y vínculos internacionales, desplegar un Plan de Acción de Vivienda Adecuada, Asequible y Sostenible y elaborar un estudio sobre relocalización y desarrollo educativo tecnológico para acompañar la llegada de nuevas inversiones. El instituto recordó que su trabajo debe alinearse al Plan Director de Desarrollo Urbano y al Plan Municipal 2025–2027, con la promesa de usar datos, sistemas de información geográfica y participación ciudadana para tomar decisiones.
El contexto, sin embargo, no es terreno virgen. Entre 2014 y 2024 el Ayuntamiento de Torreón autorizó 79 fraccionamientos (73 habitacionales, 4 de uso mixto y 2 industriales), que suman más de 16 mil lotes habitacionales y 85 comerciales; buena parte de esa expansión se dio en la periferia.
Hoy están en proceso 170 fraccionamientos más, con 27 adicionales en trámite, y alrededor de 65 % de los nuevos desarrollos se concentran en el oriente de la ciudad.
Al mismo tiempo, hay más de 175 conjuntos habitacionales pendientes de entrega formal al municipio, muchos con problemas de drenaje, pavimento, alumbrado y certeza jurídica.
El propio Plan Director reconoce que Torreón apenas cuenta con unos 4 m² de área verde por habitante, cuando la referencia de ONU-Hábitat es de 15 m².
Mientras tanto, desde el plano nacional la ruta está trazada: el Programa Nacional de Vivienda 2021–2024, coordinado por SEDATU y la Comisión Nacional de Vivienda, puso el énfasis en garantizar el derecho a la vivienda adecuada, priorizando a grupos vulnerables, regeneración urbana y cercanía a empleo, transporte y servicios, no sólo en producir casas.
Documentos de apoyo federales explican cómo los municipios deben incorporar los siete elementos de la vivienda adecuada (seguridad jurídica, servicios, asequibilidad, habitabilidad, ubicación, adecuación cultural y acceso a infraestructura) en sus planes y programas urbanos.
En paralelo, Coahuila cuenta ya con una Estrategia Integral de Vivienda Adecuada y Urbanización Sostenible elaborada con ONU-Hábitat, que plantea orientar las decisiones locales hacia ciudades compactas, conectadas y con justicia espacial.
ONU-Hábitat
El reto para Torreón no es inventar desde cero, sino demostrar que sus programas parciales y su plan de vivienda son realmente coherentes con esa agenda y no una etiqueta bonita sobre el mismo modelo de fraccionamientos dispersos.
Si 2025 quiere marcar un antes y un después, la ciudad necesita pasar del discurso a un tablero público de decisiones urbanas: qué polígonos se van a redensificar, cuántas viviendas adecuadas y asequibles se proyectan por zona, cuántos fraccionamientos pendientes se regularizarán cada año, cómo mejorará el indicador de áreas verdes por habitante y qué proyectos se están gestionando ante SEDATU y la federación para alinear recursos con la política nacional de vivienda. El propio IMPLAN tiene herramientas como la Plataforma Digital de Gestión Territorial y sus monitores urbanos; usarlas de la mano con el Cabildo, el gobierno estatal y la ciudadanía —ejidos, colonias populares, cámaras, universidades— permitiría que la planeación deje de ser asunto de especialistas y se convierta en una agenda compartida para toda La Laguna.
Los laguneros han escuchado durante años que “ahora sí” se va a ordenar el crecimiento, mientras la ciudad suma fraccionamientos, banquetas a medias y parques que nunca llegan. La presentación del IMPLAN abre una ventana: por primera vez se pone en la misma mesa vivienda adecuada, financiamiento, programas parciales y educación tecnológica. La pregunta es si Torreón aprovechará esa ventana para alinearse de lleno con la política de vivienda de la 4T —más compacta, justa y cercana a la vida diaria de la gente— o si dentro de unos años volveremos a leer los mismos diagnósticos, con otros nombres y muchos más lotes en el mapa.














Comments are closed