Los trabajadores de las secciones 64 y 74 del SNMM en Torreón salieron a protestar para denunciar que las reformas laborales aprobadas en la Ley Federal del Trabajo han reducido sus ingresos, limitado horas extras y afectado prestaciones como utilidades y vivienda, lo cual pone en riesgo la estabilidad de la industria minera y metalúrgica en Coahuila.
La marcha pacífica arrancó desde las oficinas de la empresa Peñoles hasta el Palacio Federal en Torreón, donde los trabajadores exigieron que el gobierno federal y estatal revisen las modificaciones que, aseguran, conducen a lo que calificaron como “pobreza laboral extrema”.
El dirigente Héctor Olvera explicó que entre las preocupaciones destacan descuentos a percepciones que antes no gravaban, la limitación de trabajar horas extras y la reducción del 5 % de cuenta de vivienda en los contratos colectivos, lo que, dijo, afecta no solo el ingreso inmediato sino el patrimonio.
Para Coahuila, donde la minería es pilar económico y social, el impacto de estas reformas se extiende más allá de los trabajadores: afecta proveedores, municipios, economías locales y la recaudación estatal. ¿Cómo responderá la Secretaría del Trabajo del estado y qué diálogo se abrirá con el sector para mitigar el impacto?
La reorganización del trabajo y la actualización de la normativa son inevitables; sin embargo, cuando se afectan los derechos consolidados del trabajador sin un mecanismo visible de compensación, se abre una brecha de legitimidad y confianza. En Coahuila la industria minera no puede quedar al margen de un diálogo estructural: ¿se abrirá una mesa estatal para monitorear y cuantificar el impacto real de las reformas laborales en la minería?














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