Torreón entregó a SEDENA la pirotecnia decomisada en operativos y será destruida bajo protocolos; el dato que pinta el tamaño del problema es el corte de más de 400 productos asegurados. En Coahuila, esto no se trata de “quitar la fiesta”: se trata de evitar que diciembre se convierta en sala de urgencias.
La señal pública es contundente: lo que se decomisa no se “almacena para luego”, se saca del circuito. Protección Civil sostiene que la venta y uso en la ciudad están prohibidos y que el operativo se enfoca en mercados, comercios y espacios públicos.
Y hay un punto que vale oro para entender el tablero estatal: la pirotecnia está bajo control federal en permisos y manejo; por eso la vía correcta (que si existe) pasa por SEDENA, y la vía ilegal es la que termina en decomisos. osea si no hay permiso hay riesgo y hay operativo.
Coahuila necesita que esto sea medible: cortes semanales, mapas de incidencias y un “tablero” simple (decomisos, sanciones, puntos recurrentes). Y que la denuncia funcione: 911 y 871 712 0066 no son adorno; son la palanca ciudadana para apagar el mercado clandestino.
La pirotecnia ilegal no es tradición: es ruleta. La pregunta que deja esta acción es directa: si ya sabemos dónde se vende… por qué no sabemos (todavía) dónde se acaba?














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