Exobreros de AHMSA iniciarán una caminata de Castaños a Saltillo para exigir respuestas tras un año de quiebra sin avances claros, una protesta que pone frente a Palacio de Gobierno el desgaste económico y emocional de miles de familias de la Región Centro mientras la venta de activos y la subasta de la siderúrgica siguen empantanadas en tribunales federales.
La marcha, anunciada por el Grupo de Defensa Laboral de Trabajadores de AHMSA A.C., partirá este lunes a las 9 de la mañana desde la gasolinera conocida como El Monkey, en Castaños, rumbo a Saltillo. No será una megamarcha relámpago, sino una caminata de días, quizá de hasta dos semanas, organizada alrededor de centros de acopio de víveres, agua y medicamentos instalados en la Plaza Principal de Monclova y otras sedes solidarias. La mayoría del contingente está compuesto por pensionados y adultos mayores; muchos trabajadores jóvenes ya emigraron a Estados Unidos en busca de empleo.
La protesta llega después de un año de quiebra formal sin “golpes de timón” visibles: el proceso concursal sigue abierto, la subasta de la empresa no ha sido autorizada y la venta de activos clave permanece detenida o fragmentada, mientras los acreedores laborales y comerciales se acumulan. Organismos empresariales y medios locales hablan de más de seis mil familias afectadas de manera directa y miles más por efecto cascada en la Región Centro y la Carbonífera; algunos cálculos señalan ya decenas de exobreros fallecidos sin haber cobrado liquidación ni pensión completa.
En contraste, desde Saltillo el gobernador Manolo Jiménez ha pedido “prudencia” para evitar que el caso AHMSA se convierta en un conflicto prolongado como el de Mexicana de Aviación, asegura que “la mayoría de las cosas están cuadradas” y habla de empresas interesadas en invertir, a la espera de que el juzgado federal libere la subasta. Mientras el síndico reporta retrasos, inconsistencias financieras subsanadas y ofertas en evaluación, en Monclova y Castaños el mensaje que se escucha es otro: la gente siente que la quiebra avanza más rápido en declaraciones que en la mesa donde se define quién cobra, cuánto y cuándo.
La caminata también dialoga con los últimos movimientos judiciales: por un lado, la autorización para vender maquinaria de AHMSA en Indiana por 5 millones de dólares y la confirmación de que el valor de los activos supera los mil 300 millones de dólares; por otro, nuevas presiones del IMSS y reclamos de transparencia en el perfil de posibles postores. Para los obreros, no basta con saber que hay cifras en dólares y pesos: quieren ver esos montos aterrizados en pagos laborales, pensiones y una estrategia de reconversión económica que evite que la Región Centro quede marcada como el territorio donde la quiebra de una empresa arrastró una generación completa.
Si la instrucción oficial es no “presionar de más” para que el caso no se pudra durante años, la respuesta institucional tiene que subir de nivel: Coahuila necesita un tablero público, estatal y federal, que detalle el avance del concurso mercantil, la lista de activos vendidos, los montos recuperados y el calendario de pagos a trabajadores y proveedores, con metas trimestrales y responsables con nombre y cargo. La caminata de Castaños a Saltillo debería ser el punto de arranque para una agenda colaborativa entre gobierno estatal, federación y representantes obreros que combine transparencia, programas de bienestar y una ruta seria de reactivación económica para Monclova, la Región Centro y la Carbonífera.
La “Caminata del hartazgo” no sólo es un reclamo a AHMSA o a sus exdirectivos; es un espejo incómodo para todo el sistema que permitió que una ciudad entera dependiera de una sola planta. Mientras los adultos mayores caminan hacia Saltillo, el reto para Coahuila es decidir si quiere que esta crisis quede archivada como otra historia de promesas rotas… o como el momento en que se entendió, por fin, que la justicia laboral y la planeación económica no pueden seguir caminando por rutas distintas.
Cuando el contingente llegue a Palacio de Gobierno, ¿habrá algo más que palabras para responderles, o seguirán enterándose del futuro de AHMSA por notas sueltas y rumores de pasillo?














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