En Frontera, un reporte ciudadano por un menor de 13 años en la vía pública activó intervención de PRONNIF, que confirmó antecedentes y protocolos; el hecho abre una exigencia concreta: atención integral medible y cero “exhibición” en redes.
El caso se concentró en la colonia Occidental, donde vecinos alertaron por la situación del adolescente y solicitaron respuesta institucional para evitar reincidencia.
Lo relacionado con presunto consumo se mantiene en el terreno de testimonios y reportes iniciales; la autoridad reserva detalles para proteger al menor y continuar la investigación sin exposición.
La pregunta de fondo no es “quién lo señaló”, sino “quién lo sostiene”: la intervención debe conectar protección infantil con servicios reales de salud mental y adicciones. Para orientación existe la Línea de la Vida 800 911 2000.
Si nos preguntan a nosotros, esto es lo que da mucho de qué pensar: el problema no es que un menor “ande mal”, es que el sistema llegue tarde… y la comunidad lo “castigue” primero con comentarios. ¿Quién se hace responsable del seguimiento, con fechas y resultados, para que el siguiente reporte no sea la misma escena en otra calle?














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